miércoles, 1 de noviembre de 2017

Ética Profesional.


HISTORIA DE LA ÉTICA.

La historia de la Ética es tan antigua como la historia del hombre; el más primitivo de los Homos tenía idea de lo bueno, lo justo, el deber y la virtud, buscando la manera de determinar y justificar sus acciones. En el mundo antiguo 4.500 años a. C. los primitivos tenían la preocupación por determinar lo que está bien o está mal, aplicando un conjunto de valores, principios y normas concretas que en caso de infringirlos suponía un castigo basado en las leyes inmutables de la naturaleza.
Los filósofos griegos que comienzan a especular sobre la verdadera virtud, lo verdadero de lo bueno y concluyen que lo bueno es toda acción que beneficia a la comunidad y que la virtud, arte y capacidad de “excelencia” que permite destacar en algo sobre los demás. 
Sócrates implanta la Mayéutica: el arte de ayudar y la asimilación de conocimientos y definiciones, refiere que la virtud es única, definiendo las virtudes de la ciencia ética que demuestran la existencia de valores absolutos como el BIEN, la JUSTICIA y FELICIDAD, inmutables para establecer Leyes que son valores que el hombre puede alcanzar mediante el uso de la inteligencia y la razón. Si se alcanzan, el hombre es sabio y virtuoso, la sabiduría suprema distingue los bienes de los males, la intelectualidad moral identifica el saber con virtud y vicio con ignorancia desde estos tiempos de la Grecia antigua ya se pensaba que para conseguir una sociedad buena, justa y virtuosa es necesaria la educación.


Aristóteles (384-322 a. C. médico, biólogo, filosofo), su ética tiene como fin alcanzar la felicidad buscando la sabiduría y usando la razón ya que en el hombre encontramos una parte apetitiva (deseos–pasiones) y la parte racional, el hombre deberá ejercitar las virtudes para dominar la parte apetitiva.
Platón (428-348 a.C. discípulo de Sócrates), lleva la Ética a nivel de ciencia y defiende los valores absolutos BIEN-BELLEZA-VERDAD, en sus obras más importantes “Fedón”, “La República” y el “Banquete”, y plantea que el hombre posee alma inmortal, defendiendo el mundo espiritual, el mundo de las almas y proclama como conseguir la purificación mediante las virtudes que deben iluminar siempre la vida humana.
Santo Tomas de Aquino (1225-1274) seguidor de Aristóteles, une el intelectualismo griego y la doctrina cristiana y dice que todo ser obra por un fin, los seres sin razón no son libres y tienden a su fin movidos por su instinto, las personas son seres con corazón y voluntad libre, son dueños de sus actos por lo tanto para alcanzar la felicidad eterna es necesario cumplir nuestros deberes, cumpliendo las leyes naturales que nos indican lo bueno y lo malo que la razón nos hace diferenciar hasta llegar a la finalidad suprema: la unión con Dios, proclamando que la ética adquiere su sentido último y profundo a través de la religión.
Karl Marx (1818-1883) afirma que la Moral cumple una función social, que tiene un carácter de clase por lo tanto a cada clase social corresponde una moral peculiar que es relativa mientras se busca una sociedad justa e igualitaria que surgirá de los cambios de una nueva moral para transformar las relaciones sociales que mantienen a la mayoría de los hombres humillados, explorados y abandonados.


Es posible que nos falte mencionar y o analizar otras fuentes actuales, el arte de la Ética será siempre el mismo desde la Filosofía, Psicología, Sociología, Antropología, Derecho, Historia, Teología o Medicina el estudio de la conducta humana en relación con los principios universales sobre los valores morales, el deber, la dignidad, la justicia y benevolencia del Médico frente a sus pacientes y la sociedad.


FUNDAMENTOS DE LA ÉTICA.

a) Finalidad (acciones que la favorecen)

b) Axiología (valores asociados a objetos y personas)

c) Afectos (valores estrictamente humanos)

Si existe veracidad en distintas éticas propuestas, elaboradas en base a distintos la eliminación de uno de ellos, resulta conveniente buscar la complementación de los mismos.

Si tenemos presente que el hombre tiene atributos asociados al cuerpo (estéticos), asociados fundamentos, debe existir alguna vinculación entre tales fundamentos. En lugar de buscar a la mente (intelectuales) y asociados a los afectos (sentimientos), las prioridades posibles llevarán a distintas “escalas de valores” que producirán distintos niveles de felicidad.

Todas las tendencias constructivas tratadas (finalidad, axiología, afectos) se identificarán en cuanto aceptemos la escala de valores en la que se ubican en un primer lugar los aspectos afectivos, seguidos de los intelectuales y luego de los estéticos.

El proceso de aceptación de una escala de valores, o de otra distinta, proviene generalmente de la simple búsqueda de optimización del grado de felicidad logrado. Lo que “debe ser” es la optimización de lo que “es”. Así, decimos que la actitud del amor es la que produce el mayor nivel de felicidad posible, algo que no puede inferirse ni deducirse a partir del razonamiento lógico, sino que esa información ha de provenir de la observación de las costumbres a través de las distintas generaciones humanas.

Así, las costumbres (de donde viene la palabra “moral”, del latín “mor”) sugieren establecer teorizaciones que llevan a la ética (palabra de origen griego), que a veces se asocia a la idea de “fundamento para la realización de la vida”. Por ello podemos decir que la moral se va estableciendo a partir de la ética aceptada por la sociedad, mientras que la propuesta ética se va construyendo con la moral practicada en la sociedad. Este no es un proceso demasiado diferente al que existe en el caso de la física, en la que la teoría describe y predice fenómenos, mientras que los nuevos fenómenos requieren de una mejor teoría. José Ferrater Mora escribió: “Muchos autores consideran a Sócrates como el fundador de una reflexión ética autónoma, aún reconociendo que la misma no hubiera sido posible sin el sistema de ideas morales dentro de las cuales vivía el filósofo y especialmente sin las cuestiones suscitadas acerca de ellas por los sofistas. En efecto, al considerar el problema ético individual como el problema central filosófico, Sócrates pareció centrar toda reflexión filosófica en la ética” (Del “Diccionario de Filosofía” – Ed. Ariel SA).

En cuanto a la ética fundamentada en los afectos, podemos decir que puede describirse en función del concepto básico de la psicología social, y es el concepto de “actitud”. De acuerdo con Moore, de que existe una invariabilidad temporal entre causas y efectos, o entre estímulo y respuesta, en el caso de cada individuo existe una respuesta característica que definimos de la siguiente manera:

Actitud característica = Respuesta / Estímulo

que da origen a cuatro actitudes básicas que cubren prácticamente todas las actitudes afectivas posibles, considerando que en cada individuo existe una superposición de dos o más de esas actitudes. Y ellas serán:

a) Amor (implica compartir penas y alegrías de los demás)

b) Odio (implica cambiar penas y alegrías de los demás en alegrías y penas propias, respectivamente)

c) Egoísmo (implica buscar sólo la felicidad propia sin referencia a los demás)

d) Negligencia (implica desinterés aún por la propia felicidad)

También, a partir de la experiencia, podemos asociar los antiguos conceptos religiosos del Bien y del Mal a las actitudes básicas mencionadas, considerando que el bien es lo que deseamos y el mal lo que no deseamos:

a) Bien: Amor

b) Mal: Odio, egoísmo, negligencia

Lo que permite decir que la ética es la ciencia que estudia y determina las causas que producen el Bien y el Mal, ya que es tan necesario buscar el Bien como evitar el Mal.

NECESIDAD DE LA ÉTICA
Su evolución posterior ha llevado a cada término a referir significados distintos aunque relacionados. La moral se plantea como el conjunto de juicios relativos al bien y al mal, destinados a dirigir la conducta de los humanos. Es como una guía que nos orienta sobre el camino a seguir, dirige nuestras acciones en una determinada dirección.
Estos juicios han de concretarse en normas de comportamiento que, adquiridas por cada individuo, regulan sus actos, su práctica diaria. El grado de implicación por parte de cada individuo de la sociedad retroalimenta el impacto de dichas leyes sobre dicha cultura.
Así un comportamiento es moralmente aceptable cuando se ajusta satisfactoriamente a lo prescrito por un conjunto de normas o bien llamado un código moral. De esto se puede deducir el carácter fundamental de la moral: la imposición. La norma moral obliga un comportamiento al individuo, cuya desobediencia implica una desvalorización moral, y su obediencia un enriquecimiento.
PERSONAJES QUE INFLUYERON EN LA ÉTICA

Filósofo
Postura
Sócrates
(c. 470-c. 399 a.C.)
Racionalista
Platón
(c. 428-c. 347 a.C.)
Idealista
Aristóteles
(384-322 a.C.)
Eudemonista
San Agustín de Hipona
(354-430)
Moralista
Filósofo
Postura
Sócrates
(c. 470-c. 399 a.C.)
Racionalista
René Descartes
(1596-1650)
Intelectualista
David Hume
1711 – 1776
Emotivista moral
Arthur Schopenhauer
1788 — 1860
Pesimista
Friedrich Nietzsche
1844 – 1900
Crítica a la razón
Jean-Paul Sartre
1905 – 1980
Existencialista